miércoles, 31 de octubre de 2007


Resultados de la MORI deja ver:

“Indeferencia hacia universidades privadas e institutos”

La encuesta nacional Barómetro de la Educación Superior Chilena 2007, organizada por la Marked and Opinión Research International (MORI), reveló un “monopolio dentro del mercado de las universidades Chilenas. Esto también manifiesta la desconfianza hacia las universidades privadas y también hacia las carreras técnicas.

En efecto, la mayoría de los padres y jóvenes chilenos consideran a la Pontificia Universidad Católica como la mejor y sigue detrás de ella con un mínimo de margen la Universidad de Chile. La cifra obtenida este año demostró que un 75 por ciento de los encuestados prefiere la PUC y un 72 por ciento opta por la Universidad de Chile. Como podemos observar, muchos jóvenes desconfían de las universidades privadas y es entendible, pues éstas no alcanzan a tener mas de 20 años de existencia, además la mayoría piensa que “sería más fácil conseguir trabajo si saliste de una universidad estatal”. Con esto dejo entre ver que está claro que los institutos son los menos tomados en cuenta, sin decir que son los más desacreditados.

Pero más allá de esto, creo que el problema radica en la concepción que tiene la sociedad chilena al pensar que las profesiones tradicionales son de peso, lo que puede ser cierto, pero no por eso van a ser las mas solicitadas. Esto se debe a no saber que los tiempos cambian y el mundo empresarial va exigiendo más que un título o un doctorado. El entorno laboral no sólo pide un profesional responsable, pide además una persona innovadora con ideas y grandes expectativas. Tenemos que tomar en cuenta que en el mundo de hoy existen nuevas y diversas carreras que a pesar de ser consideradas técnicas, pueden aportar mucho a nuestro país.

Pongo en énfasis también, el poco incentivo y desarrollo científico existente en la educación chilena. Si aspiramos ser una nación desarrollada e independiente, tenemos que tomar en cuenta que no basta con ser un país de servicios, si no ser un país productor de bienes manufacturados. Además, el hecho de que las empresas chilenas no produzcan lo necesario para la gran cantidad de profesionales que hay, es un problema que se va manifestar prontamente y que va recaer en los profesionales (y más aún si están ligados a carreras tradicionales).

miércoles, 10 de octubre de 2007

La victoria del No

El 5 de octubre de 1988 millones de chilenos concurrieron a las votaciones para optar por la continuación de la dictadura del general Augusto Pinochet o por comenzar el proceso para restablecer la Democracia. Hoy se cumplen 18 años del Plebisito de Si y el No, día en que la mayoría de los chilenos optaron por la llegada de una nueva democracia y dejar en el pasado al gobierno militar.
Por el Sí estaban los partidos RN, la UDI, Avanzada Nacional, el Partido Liberal, la Social Democracia, el Partido del Sur y diversos grupos de apoyo al régimen militar.Por la opción del No se inclinaba la Concertación de partidos por el No, luego conocida como Concertación de Partidos por la Democracia, agrupación formada por 16 partidos y grupos opositores al gobierno. El 56 por ciento de los votantes eligió la alternativa del No, mientras que un 44 por ciento estaba por el Sí. De esta manera, el general Pinochet mantendría la presidencia hasta marzo de 1990, y solo quedaría como Comandante en Jefe del Ejército hasta 1998.
El gobierno reconoció su derrota en las urnas y, conforme a la norma de la Constitución, se prorrogó el periodo presidencial de Augusto Pinochet por un año más hasta el 11 de marzo de 1989.

Tras el triunfo del «No» en el plebiscito, la Concertación propició una reforma constitucional, que permitiera una "transición consensual a la democracia" y superar el debate sobre la legitimidad de la Constitución, realizándola conforme al mecanismo contenido en ella, que implicaba, dentro de dicho periodo transitorio, ser ratificada en un plebiscito. En definitiva, tras un acuerdo entre gobierno y oposición, se realizó una reforma sometida a un plebisito, que se llevó a cabo el 30 de julio de 1989. En diciembre del mismo año se realizaron las elecciones presidencial y parlamentaria, donde fue electo como Presidente de la República Patricio Aylwin iniciándose el período de la historia de Chile conocida como trancición a la democracia