miércoles, 21 de noviembre de 2007

“La monedita de oro”

Hugo Chávez sigue haciendo polémica. Así lo demostró durante la cumbre iberoamericana realizada en Chile. Llegó al país anfitrión cantando “no soy monedita de oro para caerle bien a todos”. De tal forma, el Presidente de Venezuela daría señales de que esta “fiesta” no sería de amigos.


Después de entonar su canción de la monedita de oro en el aeropuerto de Pudahuel, las pachoteadas del Presidente Chávez siguieron al criticar el tema de la cumbre: “la cohesión social no me gusta, es algo terriblemente malo…”.Y como si fuera poco, el Presidente venezolano tocó el tema de la salida al mar para Bolivia, asunto en cuyo manejo el Presidente Evo Morales, el principal involucrado, mostró un acertado tacto diplomático con la Presidenta Bachelet durante la cumbre.

A causa de estos ataques, el Ministro del interior, Belisario Velasco, indignado recordó que este tema es un asunto bilateral entre Bolivia y Chile, ajeno a Chávez. Por otro lado, el Ministro de relaciones exteriores, Alejandro Foxley enlistó las ventajas del modelo de cohesión destacando los beneficios y los buenos resultados que ha dado.

¡Pero faltaba la guinda de la torta! El show final estaba reservado para la última sesión de la cumbre. Todos fuimos testigos de las interrupciones y ataques de Chávez hacia el Presidente de España Rodríguez Zapatero, que lo calificaba de fascista. Y la escena en que un furioso rey Juan Carlos mandó a Chávez a callar desbordó todos los límites de la diplomacia.

¿Será que Chávez salió de todo esto como un odioso aguafiestas y un chico malo que siempre trata de romper con todas las reglas de protocolo? o más bien como un ídolo ¡el único capaz de enfrentarse a un rey! Sí se puede asegurar que llamar la atención generando polémica para acapararse las portadas de los diarios, ha sido siempre una estrategia que le ha dado buenos efectos.

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